Símbolos del Cooperativismo
La imagen de los dos pinos
El árbol del pino es un antiguo símbolo de vida, de inmortalidad y de fecundidad. Representa la perennidad, la perseverancia y la solidaridad, tres de los grandes pilares sobre los cuales se asienta el movimiento cooperativo.
El pino, en su afán constante de ascender a los cielos, es idéntico al ideal de perseverancia cooperativista de escalar las alturas de una idea.
Los dos pinos unidos simbolizan la hermandad, la unión y la necesidad de un trabajo conjunto. El círculo tiene la calidad interminable de la eternidad, sin horizonte final. Representa además el mundo que todo lo contiene y todo lo abarca.
El fondo amarillo oro del círculo recrea la idea del sol como fuente de luz y de vida. El color verde oscuro se asemeja al color de la clorofila, donde nace el principio vital de la naturaleza.
La bandera del Cooperativismo
La Bandera de la Cooperación está formada por los colores del arco iris, que simbolizan los ideales y objetivos de paz universal, la unidad que supera las diferencias políticas, económicas, sociales, raciales o religiosas y la esperanza de humanidad en un mundo mejor, donde reine la libertad, la dignidad personal, la justicia social y la solidaridad.
Tiene los siete colores del arco iris, en franjas horizontales, que simbolizan su carácter universal y pluralista, a través de los que los hombres de todos los credos e ideas se unen para trabajar por el bienestar general. En ella se recogen los colores de todas las banderas del mundo y es el único símbolo de carácter universal del movimiento.
En las fiestas de la cooperación ondea junto a los pabellones nacionales de todos los países afiliados a la Alianza Cooperativa Internacional. Al colocar la bandera en el mástil, el color rojo debe ir hacia arriba, por decisión de la ACI en su reunión del año 1925.
Los siete colores
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Rojo Representa el fuego y el amor que une a las personas. El cooperativismo es la fragua donde nos forjamos un destino feliz en un marco de igualdad y de democracia.
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Naranja Nos recuerda un amanecer glorioso. El cooperativismo es como un surtidor de logros en diversos campos: ahorro, crédito, consumo, mercadeo, producción, vivienda, seguro, educación, arte y servicios necesarios para el consumidor.
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Amarillo Es el color del sol que da luz, calor y vida. El cooperativismo nos asegura una vida feliz, dinámica y solidaria.
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Verde Representa la esperanza de los que, unidos en el amor y en el trabajo, hacen posible el milagro de la cooperación.
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Celeste Es la ilusión. Es el color del cielo y nos estimula a admirar la belleza de la creación.
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Azul Encarna el valor que nos impulsa a buscar nuevas rutas y nuevos surcos donde acunar la semilla de la fe y la cooperación.
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Violeta Significa la humildad, una de las virtudes que nos acerca más a lo divino y al prójimo.
Los socios y el sentido de pertenencia
Por Lic. Pilar Orgaz, extraído de Lazos Cooperativos. El sentido de pertenencia es algo que todas las empresas —privadas, cooperativas o públicas— están interesadas en desarrollar.
¿Qué es el sentido de pertenencia? Es sentir la empresa como propia, sentirse parte, y actuar como parte. Más que un sentimiento, en realidad es una percepción que se evidencia en actos. Es percibirme adentro de un grupo, de una organización, de una comunidad, y —por lo tanto— percibirme responsable por el destino de esa entidad.
El Cooperativismo en el mundo actual
Texto extraído de la revista Lazos Cooperativos. Tercer milenio 2008: la ideología dominante impone una filosofía básica que exige la competencia, no la cooperación; que responde a las necesidades del mercado más que a las necesidades de los hombres; que valoriza lo individual sobre lo colectivo; que construye el poder en función del capital.
Por un lado, hay un fuerte impulso desde las políticas sociales del Estado que propician esta forma de organización de asociaciones de economía solidaria. Por el otro, es el mismo movimiento cooperativo, a través de su asociación de 2.º y 3.º grados, el que rescatan el valor del asociativismo mediante la organización de distintos eventos.
La visión del hombre y el rol que debe ocupar en la sociedad no es la misma de hace 164 años. En la actualidad la adopción del cooperativismo como estructura asociativa se da más por necesidad que por convencimiento.
Podría afirmarse que lo que queda como denominador común es el concepto de educación. Los iniciadores del cooperativismo internacionalizaron la importancia de una educación integral en el marco cooperativo, cuya validez radica en no verla solo como medio para mejorar la empresa en su aspecto económico, sino como recurso para formar un comportamiento moral fundado en la honestidad, solidaridad y cooperación.
La educación cooperativa actual deberá dar la posibilidad de que quienes se unen voluntariamente para formar una cooperativa tengan una mirada filosófica sobre los valores que la sostienen antes de constituirla, ya que los aspectos técnicos y organizativos pueden formar parte de un aprendizaje posterior.
Ante los dogmas economicistas que regulan la vida de la sociedad actual, reforzar alternativas filosóficas como el cooperativismo permite que la brecha generacional sea solo en el calendario y que este sistema asociativo siga siendo una alternativa válida para elegir el estilo de vida de acuerdo a la concepción que cada uno tenga de sus semejantes.